Un estudio reciente advierte que los alimentos ultraprocesados podrían tener efectos similares al tabaco en la salud. El consumo frecuente de productos como refrescos, frituras, embutidos y comida rápida está relacionado con adicciones y enfermedades crónicas.
Los investigadores señalan que estos alimentos generan dependencia, ya que están diseñados para estimular el cerebro con altos niveles de azúcar, sal y grasas. Su impacto puede derivar en obesidad, diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares.
Especialistas recomiendan reducir el consumo de ultraprocesados y optar por alimentos frescos: frutas, verduras, granos y proteínas naturales. La clave está en la moderación y en recuperar hábitos de cocina más saludables.
Así como el tabaco cambió la forma en que entendemos la salud pública, los ultraprocesados podrían ser el próximo gran desafío. La decisión está en nuestras manos: elegir lo que comemos es elegir cómo queremos vivir.