Tras el reciente brote de meningitis bacteriana detectado en Reino Unido, donde se han confirmado al menos dos personas fallecidas y alrededor de 20 casos en la región de Canterbury, el tema ha generado alerta entre los organizaciones sanitarias a nivel global.
De los casos detectados, varios han sido confirmados por laboratorio y otros permanecen en análisis, lo que ha llevado a activar protocolos sanitarios ante la posibilidad de que el brote continúe creciendo, ya que este ha sido calificado por las autoridades de salud como de rápida propagación y “sin precedentes”.
¿Qué es la meningitis bacteriana y por qué es peligrosa?
La meningitis bacteriana es una infección grave que provoca la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, conocidas como meninges. Se trata de una enfermedad que puede avanzar rápidamente y poner en riesgo la vida si no se atiende a tiempo.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, vómito y sensibilidad a la luz. En casos graves, puede causar complicaciones neurológicas o la muerte en poco tiempo.
¿Cómo se transmite la meningitis bacteriana?
La transmisión ocurre de persona a persona a través de fluidos respiratorios, como la saliva, al toser, estornudar, besar o tener contacto cercano y prolongado. Por ello, los brotes suelen presentarse en lugares donde hay convivencia estrecha, como escuelas, universidades o espacios cerrados.
¿Se puede prevenir la meningitis bacteriana?
Sí. Existen vacunas que protegen contra algunos tipos de meningitis bacteriana, además de medidas básicas como evitar compartir utensilios, mantener higiene adecuada y acudir al médico ante síntomas.
En situaciones de brote, también se pueden administrar antibióticos profilácticos a personas que hayan tenido contacto cercano con casos confirmados.
Tensión en la costa de Guerrero
