El caso ocurrió a finales de marzo de 2026 y se volvió viral tras difundirse la grabación realizada por un conductor de taxi por aplicación en la Ciudad de México, quien exhibió un presunto intento de extorsión por parte de tres pasajeras.
En el video se observa cómo las mujeres intentan descender de la unidad sin realizar el pago del servicio. Al percatarse de que estaban siendo grabadas, las pasajeras amenazaron al conductor con denunciarlo bajo la llamada “Ley Valeria”, argumentando que no contaban con su consentimiento para ser captadas en video.
El chofer decidió difundir la grabación como evidencia de que las mujeres abandonaron el vehículo sin pagar el viaje. Tras hacerse público el material, la opinión en redes sociales reaccionó con críticas hacia las involucradas, señalando que intentaron utilizar de forma indebida una legislación creada para proteger a víctimas reales de acoso y violencia, lo que reavivó el debate sobre el uso responsable de este tipo de herramientas legales y la seguridad de los conductores de transporte por aplicación.