Durante la temporada de Cuaresma en México, el riesgo de enfermedades gastrointestinales aumenta de manera considerable, principalmente por el incremento en el consumo de pescados y mariscos, aunado a las altas temperaturas que favorecen la proliferación de bacterias.
Autoridades sanitarias advierten que el calor acelera la descomposición de productos del mar cuando no se mantiene la cadena de frío, lo que incrementa la presencia de bacterias como la Salmonella. Además, persiste la creencia de que el jugo de limón elimina microorganismos en alimentos crudos; sin embargo, especialistas señalan que este método no destruye la bacteria y no sustituye la cocción adecuada.
El comercio temporal y la falta de higiene en la preparación representan factores de riesgo adicionales durante esta temporada.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico, semana 6, en Morelos se reporta un hombre con fiebre tifoidea; un hombre y seis mujeres con salmonelosis; 44 hombres y 64 mujeres con amebiasis intestinal; así como 24 hombres y 46 mujeres por intoxicación alimentaria bacteriana.
La Secretaría de Salud recomienda cocinar los alimentos a una temperatura mínima de 70 grados Celsius, verificar que el pescado esté fresco, lavar constantemente las manos, evitar la contaminación cruzada.
Los síntomas pueden presentarse entre 6 y 72 horas después de ingerir alimentos contaminados e incluyen fiebre alta, dolor abdominal intenso, náuseas, vómito y diarrea, que en casos graves puede ser sanguinolenta. Ante cualquier señal de alerta, se exhorta a la población a acudir de inmediato a una unidad médica.