Alrededor de la 1:20 de la tarde del 1 de abril de 2026, en el barrio de East Williamsburg, Brooklyn, ocurrió una tragedia que ha conmocionado a la comunidad. Kaori Patterson-Moore, una bebé de apenas siete meses, fue alcanzada por una bala perdida en la cabeza mientras su madre la paseaba en un cochecito por la zona.
De acuerdo con medios y autoridades locales, tras escuchar varias detonaciones, la madre corrió en busca de refugio dentro de una bodega cercana. Fue ahí, en medio del caos y el miedo, donde descubrió con horror que su hija había resultado herida. La menor fue trasladada de emergencia al Woodhull Hospital; sin embargo, los médicos la declararon muerta apenas 20 minutos después de su ingreso.
El presunto responsable fue identificado como Amari Greene, de 21 años, quien fue detenido el 2 de abril de 2026 y enfrenta cargos por asesinato y dos cargos de intento de asesinato.
Según reportes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), el tiroteo estaría relacionado con disputas entre pandillas. Las autoridades confirmaron que la bebé Kaori Patterson-Moore no era el objetivo del ataque, sino una víctima colateral de la violencia armada.