Aunque el cáncer de color es un tumor maligno curable en más del 90% de los casos si se detecta a tiempo, sigue afectando a muchas personas por no conocer los síntomas principales.
El cáncer de colon se origina cuando, en el interior de este órgano, comienzan a formarse pequeños grupos de células no cancerosas llamados pólipos. En sus primeras etapas, estos crecimientos suelen pasar desapercibidos porque pueden no causar síntomas o manifestarse de forma muy leve. Sin embargo, con el tiempo, algunos pólipos pueden transformarse en tumores malignos.
Entre los principales síntomas se encuentra la sensación constante de querer evacuar, incluso después de haber ido al baño. También pueden presentarse cambios en los hábitos intestinales, como episodios persistentes de diarrea o estreñimiento. Otros signos de alerta incluyen sangrado rectal, presencia de sangre fresca en las heces, pérdida de peso sin causa aparente y cansancio frecuente.
Detectarlo a tiempo marca la diferencia, por eso cualquier síntoma persistente debe ser valorado por un especialista.