Porque la cancha de basquetbol está prácticamente enterrada bajo la hierba. Aquí no se puede jugar, no se puede botar el balón y mucho menos echar la reta. El único público fijo son los mosquitos y una que otra iguana que ya apartó lugar en primera fila.
¡Falta de pavimento! Calle Pino de la colonia lomas del Texcal