La principal recomendación es aplicarse la vacuna contra la influenza estacional. Esta vacuna incluye protección contra H3N2 y ayuda a disminuir complicaciones. También es importante mantener un lavado frecuente de manos con agua y jabón, o usar gel antibacterial cuando no sea posible.
Ventilar espacios cerrados es clave. El flujo de aire disminuye la concentración de partículas en el ambiente. Evitar el contacto cercano con personas enfermas también ayuda a reducir el riesgo de contagio.
En caso de presentar síntomas, lo ideal es permanecer en casa, usar cubrebocas y evitar exponerse a otras personas. Si la fiebre es persistente o hay dificultad para respirar, se recomienda buscar atención médica para una valoración profesional.
Estas medidas ayudan a reducir el riesgo de contagio y a proteger a quienes te rodean durante la temporada de influenza.
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