“Hasta diciembre que convulsioné como seis horas, que tampoco sabía que era una convulsión y fui al neurocirujano, me diagnosticaron y supe que era por la presencia de tumor”, dijo Viridiana, paciente en tratamiento por tumor cerebral.
Un tumor cerebral de aproximadamente el tamaño de una naranja… que requería una intervención quirúrgica urgente. Una noticia difícil de asimilar sobre todo cuando viene de alguien que siempre ha vivido de forma tan plena.
Amante de la naturaleza, de los atardeceres y de los pequeños momentos… hoy, esa misma fortaleza es la que la ha mantenido firme ante un camino que no tenía otra opción.
Geraldine vende dulces y artesanías para cubrir gastos de terapias de su bebé