Por ahora, la única solución visible ha sido un montón de escombro, colocado por los propios vecinos para evitar accidentes, porque de parte del municipio… la obra sigue brillando por su ausencia.
Eso sí, no falta el conductor o peatón que va distraído y termina llevándose un buen susto -o un buen golpe- cuando se encuentra con la improvisada trampa urbana.
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