A casi un mes del derrame petrolero registrado el 1 de marzo de 2026 en el sur de Veracruz, la contaminación por hidrocarburos continúa expandiéndose a lo largo del Golfo de México, alcanzando ya 630 kilómetros de línea costera desde Tamiahua, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, lo que compromete la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México.
El impacto ambiental ha afectado a 39 comunidades y cerca de 25 mil pescadores, quienes reportan la presencia constante de chapopote en playas, redes dañadas, lanchas inservibles y pérdida de cultivos de ostión en la Laguna del Ostión. La Semarnat informó qu se han recolectado 91 toneladas de hidrocarburo, con un avance de limpieza del 85%.
Sin embargo, las autoridades aún no han determinado con precisión el origen del derrame ni han identificado responsables, lo que genera incertidumbre sobre la posible continuidad de la fuga
La situación se agravó tras la explosión del 17 de marzo en la refinería Dos Bocas, que dejó cinco trabajadores muertos. Pescadores y familias denuncian mortandad de especies, daños a arrecifes y problemas de salud en menores.