Regularmente el comerciante siempre trata de ganar-ganar, pero con el paso del tiempo, comprar los insumos para su puesto de tortas y tacos ha sido aún más complicado. Aunado a la inflación y a la cuesta de enero, Manuel batalla con un enemigo más grande: el elevado cobro de impuestos.
La misma situación vive Sabina, una mujer empresaria que paga cabalmente sus contribuciones, pero que ha tenido que hacer esfuerzos para no cerrar las fuentes de empleo que genera. Y un caso similar es el de Miguel Ángel, él tiene que trabajar de sol a sol con su vehículo para que el dinero le rinda.
Ataque armado en central de abastos en Cuautla