Regresamos a Lomas del Texcal en Temixco, y la única que sigue firme es la pestilencia. Uno viene con la ilusión de “ya lo arreglaron”, pero no, aquí todo sigue igual: agua estancada, mal olor, y el coraje de los vecinos está más vivo que nunca. En la calle 20 de Noviembre, el olor ya no solo molesta, casi se puede cortar con cuchillo. Los vecinos dicen que ni comer a gusto se puede, y eso ya es el colmo.
El tiempo sigue corriendo, pero las reparaciones al campo deportivo de Tetlama en Temixco sigue en pésimas condiciones