Lo que debería ser un río que dé vida y frescura, hoy parece más bien una prueba de resistencia para la nariz. En este punto del río Apatlaco, los drenajes de Xochitepec desembocan directo al agua, convirtiéndolo en una mezcla nada agradable de contaminación y malos olores. Mientras el agua arrastra espuma, desechos y todo lo que regalen las tuberías.
Habitantes de la Avenida Morelos en Xochitepec denuncian falta de alumbrado público