En medio de la desaparición de Kimberly, las movilizaciones, las demandas de justicia, y la inseguridad en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, llega la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, a su propio escenario: el silencio. La estrategia es simple, si no se habla del problema, el problema no existe, silencio institucional como método de gobierno.
Así quedó el Palacio de Gobierno tras protestas por el caso Kimberly Joselin