En enero de 2026, Rusia enfrenta una de las nevadas más intensas de su historia reciente. Las tormentas han paralizado ciudades enteras y ya se reportan dos personas fallecidas debido a las condiciones extremas.
Las autoridades informaron que la acumulación de nieve ha superado récords en varias regiones, afectando el transporte, el suministro eléctrico y la vida cotidiana de millones de habitantes.
El gobierno ruso declaró estado de emergencia en varias zonas y pidió a la población permanecer en casa. Las nevadas han sido calificadas como un fenómeno histórico que podría extenderse durante semanas.
Las nevadas en Rusia recuerdan la fuerza de la naturaleza y la vulnerabilidad de las ciudades ante fenómenos extremos. La prioridad ahora es salvar vidas y garantizar la seguridad de la población.