El presunto responsable del homicidio era perseguido por un oficial cuando, al verse acorralado, se aproximó a una menor de edad que se encontraba sentada en la banqueta junto a su madre, en espera del transporte público, y le provocó una herida en el cuello.
La niña, de tan solo tres años, fue trasladada de inmediato a un hospital para recibir atención médica. Autoridades locales informaron que su estado de salud es estable, aunque permanece internada bajo observación.
Los hechos ocurrieron la mañana del lunes 12 de enero de 2026, dejando una escena de terror entre los habitantes de la ciudad de Santa Cruz, en Bolivia. De acuerdo con los primeros reportes, el agresor sería un vagabundo de la zona y presuntamente se encontraba bajo los efectos de sustancias ilícitas.