Ahí está Cuauhtémoc Blanco, como en sus mejores tiempos, pero no en la cancha, sino en el estacionamiento, y sin placas. Llegando a la reinauguración del coloso de Santa Úrsula, el exfutbolista, exgobernador, y ahora diputado federal, llegó en una camioneta de lujo valuada en cerca de tres millones de pesos, una cifra que equivale a tres casas de interés social.
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