La refinería Dos Bocas, uno de los proyectos energéticos más emblemáticos del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, vuelve al centro del debate tras el registro de un nuevo incidente que ha reavivado cuestionamientos sobre su construcción, operación y resultados.
Desde su anuncio en 2019, el proyecto fue presentado como una pieza clave para alcanzar la soberanía energética, reducir la importación de combustibles y fortalecer la capacidad de refinación del país. En ese momento, el gobierno federal estimó un costo cercano a los 160 mil millones de pesos y proyectó que la refinería estaría operando plenamente en 2022, con una capacidad de procesamiento de 340 mil barriles diarios.