Desde México han calificado al diplomático estadounidense como un mentiroso, pero Salazar respondió que sus dichos están respaldados por hechos y que pronto podrán conocerse más detalles en su próximo libro.
El exembajador aseguró que el caso Zambada generó inquietud en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por las posibles implicaciones y revelaciones que podrían salir a la luz. Mediante redes sociales, Salazar recordó que mantuvo comunicación con autoridades mexicanas los días 25 y 26 de julio de 2024, junto con el fiscal general estadounidense, para informar sobre las detenciones de Zambada y del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Aseguró que en esas llamadas México fue informado de que no se trató de un avión, un piloto ni una operación del gobierno estadounidense. Ante los señalamientos en su contra, su respuesta fue directa: “la verdad prevalecerá".