Y es que este tramo es el claro ejemplo de que las apariencias engañan. Usted va subiendo confiado, ve pavimentito bonito más adelante… y ¡zas! Baja a la realidad: una esquivadera de hoyos, baches y zanjas que ponen a prueba suspensiones, paciencia y hasta la fe.
Es una calle engañosa: arriba lucen las cosas, pero abajo te espera el “recuerdito” para que no olvides que pasaste por Huitzilac… y si no lo recuerdas tú, tu amortiguador sí.
Los vecinos hacen un llamado al alcalde, César Dávila: que le entren al bacheo, con asfalto, con ganas, como sea… pero que le entren.
Los baches de la calle lirios en Mazatepec, esto denuncian habitantes