¿Alguna vez se han preguntado qué sentirán los gatitos cuando juegan en un arenero? Bueno, si tienen la duda, no necesitan mascota: dense una vuelta por la calle Lauro Ortega, en la colonia Valle Alegre de Tepoztlán. Y es que ahí, más que una vialidad, parece un enorme arenero. No hay ni un pedacito pavimentado, y cuando pasan los vehículos se levanta una nube de polvo que termina afectando a los vecinos.
Habitantes de Tepoztlán piden muro para contener el desbordamiento de río en tiempo de lluvias