Autogobierno: Operan bajo una estructura de tres departamentos (social, económico y civil) supervisados por un consejo de ancianos, basando su convivencia en tres derechos fundamentales: ser, propiedad y protección a la vida.
Rechazo oficial: Tanto la Suprema Corte como el Tribunal Electoral han negado este estatus, desestimando su organización basada en usos y costumbres.