Y es que en la calle Camino Real a Cuernavaca, un mal paso no es detalle… es casi garantía de esguince, fractura o, en el mejor de los casos, un moretón de recuerdo para los alumnos de la preparatoria Quetzalcóatl, en Tepoztlán.
Porque aquí el alcalde Perseo Quiroz pavimentó un tramo… y el resto lo dejó como si fuera examen sin concluir: a medias y a la buena de dios.
A ver si las autoridades regresan a terminar lo que empezaron porque si no, más vale ir pensando en promociones de bastones, muletas y vendas. Aquí, el que no cae, resbala.