Más de 80 grupos delictivos operan en el país y guerrero es uno de los estados más golpeados. En esa entidad, al menos diez organizaciones pelean el control de diferentes regiones.
Una de las más temidas es “Los Ardillos”, a quienes habitantes de Chilapa acusan de ataques armados, quema de casas y desplazamientos forzados. Ante la falta de seguridad, muchas familias han tenido que abandonar sus viviendas, sus cultivos y sus animales para esconderse en la sierra o pedir auxilio en otras comunidades.
La desesperación ha llegado a tal nivel que algunas madres de familia decidieron pedir ayuda directamente al presidente de Estados Unidos.