¿Ya visitó la selva del Cuauhnáhuac? Es como la selva Lacandona pero sin fauna, sin cascadas y sin tanta variedad de flora. Aquí lo que abunda es la maleza, más restos arqueológicos de banquetas destrozadas. En este lugar las visitas se pueden espantar, torcer un tobillo y hasta perder un zapato en combate con la hierba salvaje.
Después de meses de haberse colapsado del drenaje en Jiutepec, el problema continúa