En pleno calor de Semana Santa, cuando el sol está en modo asador y el cuerpo pide agua a gritos, la famosa fuente de Civac en Jiutepec decidió entrar en modo “no tocar”. Porque de refrescante ya no tiene nada, una espesa nata invita a no querer meter ni los pies ese lugar donde año con año salía el lado acuático de todos, y hoy está más vacío que gimnasio en diciembre.
Vecinos de Jardín Juárez en Jiutepec denuncian diversas problemáticas en la comunidad