Noelia, una joven de 25 años, murió el 25 de marzo tras someterse a un procedimiento de eutanasia en España, luego de vivir con paraplejia irreversible, intensos dolores neuropáticos y una decisión firme de poner fin a su vida ante un sufrimiento que consideraba insoportable.
Detrás de su condición médica existía un historial de violencia y agresiones sexuales por parte de su exnovio y de otros tres jóvenes, hechos que marcaron profundamente su salud física y emocional. El 4 de octubre de 2022, en medio de esta situación, Noelia se lanzó desde un quinto piso, lo que le provocó las lesiones que derivaron en su paraplejia.
En abril de 2024 solicitó formalmente la eutanasia, argumentando que el dolor físico y el desgaste psicológico habían superado cualquier expectativa de recuperación o calidad de vida. El procedimiento fue autorizado bajo el marco de la Ley de Eutanasia en España.
A las 10:30 horas (tiempo de la Ciudad de México) comenzó el proceso médico, que consistió en la administración de tres fármacos diseñados para garantizar una muerte sin dolor. A las 13:00 horas se confirmó el fallecimiento.
Durante 20 meses, su padre emprendió una batalla legal para impedir la aplicación de este derecho, intentando frenar la decisión de su hija. Sin embargo, la resolución judicial permitió que el procedimiento se llevara a cabo.
Por decisión de Noelia, ninguno de sus familiares ni amigos permaneció en la habitación durante sus últimos minutos, eligiendo despedirse en soledad.