Lo que ve no es una cascada turística, aunque dan ganas de cobrar entrada. Es una fuga de agua potable que decidió convertirse en espectáculo permanente. Está en la calle Jacarandas, en la colonia El Mirador, justo en los límites entre Tlaltizapán y Zacatepec, donde el agua corre libre, sin control, porque al parecer, aquí el desperdicio sí tiene vía libre y mantenimiento exclusivo, pero para ser ignorado.
¡La calle más famosa por ser la más olvidada! Privada Jacarandas en Tlaltizapán carece de pavimento