La calle Llano, en la colonia El Mirador de Miacatlán, dejó de ser vialidad y ahora parece pista de obstáculos extrema. Los vecinos dicen que después de la crecida del río Tembembe, el pavimento se desmorona más rápido que galleta remojada en café. Lo más delicado es que los adultos mayores ya caminan con más miedo que confianza, porque un mal paso entre tanto desnivel puede terminar en accidente.
Automovilistas de Miacatlán se enfrentan a los múltiples baches de la Avenida Coatetelco