En Tetlama, Temixco, hay vecinos que ya no saben si viven en una calle, o en una promesa de campaña permanente, pues en la Segunda Privada 10 de Abril, la pavimentación sigue siendo un sueño, y el agua potable prácticamente una leyenda urbana.
Les llega el recibo de pago, ¡pero no el servicio!
Lo más curioso es que el agua no llega, pero el recibo de pago sí. Parece que el único servicio que funciona con puntualidad es el de cobrar por algo que los vecinos aseguran no recibir.
La pavimentación en las calles de Temixco parece más un premio que un derecho