Con el inicio oficial de las vacaciones de verano este 15 de julio para estudiantes de educación básica y media superior, muchas familias creen que los gastos escolares quedaron atrás. Sin embargo, este periodo representa la mejor oportunidad para comenzar con las compras de útiles escolares y evitar el impacto de la inflación antes del regreso a clases.
De acuerdo con recomendaciones de analistas financieros, adelantar las compras durante julio puede generar un ahorro real, especialmente en productos básicos como cuadernos, lápices y mochilas, ya que las tiendas suelen ofrecer descuentos de temporada. En contraste, los artículos tecnológicos no registran reducciones tan significativas.
El principal beneficio de comprar con anticipación es evitar el incremento de precios que suele presentarse en agosto, cuando la alta demanda provoca que desaparezcan las promociones y solo permanezcan disponibles las opciones más costosas. Además, grandes cadenas comerciales y plataformas digitales aprovechan julio para lanzar campañas especiales dirigidas a compradores previsores.
No obstante, los especialistas advierten que el ahorro puede perderse si las compras se realizan con tarjeta de crédito y no se liquida el saldo total, ya que los intereses mensuales pueden superar el 20%, eliminando cualquier descuento obtenido.
Otro consejo es esperar la lista oficial de materiales que entregará cada escuela. Comprar artículos sin conocer los requerimientos del docente puede traducirse en gastos innecesarios y afectar el presupuesto familiar destinado al próximo regreso a clases.