Morelos se mantiene entre las entidades con mayor percepción de inseguridad, lo que la coloca de forma constante en los primeros lugares de los indicadores delictivos a nivel nacional. La situación volvió a encender la preocupación ciudadana luego de que el rector de una universidad privada en Morelos denunció públicamente a través de sus redes sociales haber sido víctima de un asalto con arma de fuego la mañana del domingo 29 de marzo.
De acuerdo con su testimonio difundido en redes sociales, el asalto ocurrió mientras se encontraba a bordo de su vehículo parqueado en Cuernavaca; sujetos lo amagaron y lo despojaron de sus pertenencias. Señaló que, durante el hecho de violencia, una patrulla circulaba en sentido contrario en la misma zona; sin embargo, no intervino ni desplegó alguna estrategia de seguridad para detener a los agresores, continuando su trayecto sin atender la situación.
Este hecho se suma al contexto de inseguridad en Cuernavaca, donde según el informe del Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas, no toda la infraestructura de videovigilancia se encuentra en funcionamiento.
El reporte señala que en Morelos existen cerca de mil 800 cámaras de videovigilancia, de las cuales únicamente mil 506 están operativas, es decir, alrededor de ocho de cada diez cámaras funcionan, lo que limita la capacidad de monitoreo y respuesta ante hechos delictivos en la entidad.