La reserva de información relacionada con el Tren Interoceánico , particularmente de la Línea Z que conecta Salina Cruz con Coatzacoalcos, ha detonado un nuevo escándalo público. A pocos días del descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre, el Comité de Transparencia del proyecto determinó clasificar por cinco años toda la información técnica de los vagones y los reportes del centro de mando, bajo el argumento de “seguridad nacional”.
La decisión ha generado fuertes cuestionamientos, especialmente porque la reserva se da en un contexto donde han salido a la luz fallas graves en la operación del tren, como el uso de vagones antiguos, cámaras de seguridad que no funcionaban y la ausencia de velocímetros, elementos que quedaron exhibidos tras la tragedia.
Información reservada hasta 2031 por “seguridad nacional”
De acuerdo con la resolución, los ciudadanos no podrán acceder a datos técnicos de los vagones, bitácoras operativas ni reportes internos generados después del accidente. La autoridad sostiene que hacer pública esta información podría poner en riesgo la operación ferroviaria, al facilitar posibles sabotajes, robo de piezas o actos ilícitos.