El gobierno mexicano habría tenido conocimiento del caso desde inicios de semana, y fue el miércoles cuando el tema escaló en la opinión pública, después de que el gobierno estadounidense hiciera pública la solicitud de aprehensión y extradición contra el mandatario.
El silencio inicial fue seguido por una ola de reacciones: desde la oposición y analistas se ha exigido que el mandatario aclare su situación, mientras señalan que la gravedad de los delitos.
¿Protección o encubrimiento a Rocha Moya?