Rubén Rocha Moya ya no solo figura como persona política de uno de los estados con más intervención del crimen organizado; ahora también lo hace en expedientes judiciales internacionales. A un día de ser acusado de manera formal por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el gobernador de Sinaloa vive una de las crisis de credibilidad más notorias en el territorio mexicano.
Las declaraciones fueron claras, Rubén Rocha Moya enfrenta acusaciones por tráfico de drogas, uso de armas y vínculos con el crimen organizado a quien presuntamente brindaba facilidades para seguir operando en el estado.
Rocha Moya fue entregado por figuras clave del Cártel de Sinaloa
Las acusaciones hacia el mandatario no llegaron de la nada, la primera vez que su nombre tomó notoriedad en el tema fue gracias a una carta pública de Ismael Zambada García, alias “El mayo”. De igual manera, otras figuras clave que pertenecieron al cártel de Sinaloa dieron su testimonio sobre los vínculos de Rocha Moya con las organizaciones delictivas.
Joaquín Guzmán López y Ovidio Guzmán López fueron clave para las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, una táctica clave de cooperación que las autoridades estadounidenses suelen utilizar para casos de alto perfil.
¿Impunidad o justicia? El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya bajo la lupa
