Aunque Rusia se mantiene en estado de emergencia debido al impacto en la vida cotidiana de millones de personas, una parte de la población ha decidido enfrentar la situación con humor, temple y una sonrisa… helada.
En redes sociales se han vuelto virales videos que muestran a ciudadanos disfrutando la nevada extrema: jugando entre montañas de nieve, improvisando pistas para esquiar en plena ciudad, construyendo muñecos y, en escenas que rozan lo surrealista, lanzándose desde estructuras elevadas hacia colchones blancos de hielo.
De acuerdo con medios locales, en la capital se han registrado temperaturas de hasta -34 grados centígrados, cifras que colocan a estas nevadas como las más extremas registradas en el planeta durante este año. La naturaleza aprieta, pero el espíritu humano —terco y creativo— se niega a congelarse.