Tan es así que los propios habitantes se dieron por vencidos y optaron por poner focos afuera de sus casas, iluminando lo que pueden, para no quedarse en completa oscuridad.
Prefieren quedarse en casa después de las 6 de la tarde
los habitantes aseguran que, a cierta hora, corren a resguardarse en sus hogares, por miedo a sufrir algún acto delictivo, ya que la vialidad se presta para este tipo de situaciones ante la falta de luz.
Los excesos de los Tuxtlas a la gran manzana... ¡A los morenistas les gusta la vida cara!