En la calle Emiliano Zapata de la colonia Progreso, los vecinos ya no saben si reír, llorar o empezar a vender mascarillas aromáticas, porque el canal que atraviesa la zona huele tan mal que podría competir con cualquier laboratorio de gases tóxicos. Los habitantes de Jiutepec dicen que cada vez que pasan cerca, sienten que están participando en una prueba de resistencia de respiración.
Pavimentación pendiente en la colonia Edén de Jiutepec