Para los vecinos de la colonia Las Flores en Xochitepec, caminar por la calle Fresnos no es un paseo primaveral, sino una experiencia extrema. Aquí no se respira aroma floral, sino una generosa nube de tierra que se pega en zapatos, pantalones y hasta en la dignidad. La falta de pavimento ha convertido cada paso en una coreografía involuntaria para esquivar hoyos.
Río de Xochitepec ya se llevó ocho metros de terreno, camino y árboles tras omisión de las autoridades