En Tepoztlán, los vecinos de la calle Margaritas, en la colonia Tetecolala, ya no saben si prender una veladora, bailar al ritmo del tambor o invocar a Tláloc, porque el agua potable brilla por su ausencia. Entre cubetas, garrafones y recibos que sí llegan puntuales, los habitantes tienen que abrir la cartera para comprar agua y poder bañarse, lavar y sobrevivir al día a día.
Calle Nardo de Tepoztlán parece una vialidad antigua debido a la falta de pavimento