Y lo peor es que este reportaje ya nos lo sabemos de memoria. Vinimos a este punto de Yautepec en febrero, y ahora que estamos de regreso, nos damos cuenta que el único que ha trabajado es el calendario, porque la calle sigue igualita. Las zanjas continúan haciendo de las suyas, los vecinos siguen esquivando lodo, basura y malos olores; y las promesas siguen sin cumplirse.
Hombre sobrevive a ataque armado en Cocoyoc, Yautepec