La temporada de lluvias comienza de junio a noviembre. Durante las lluvias, los huevos de chapulín eclosionan en el suelo.
La vegetación crece con fuerza y se convierte en alimento abundante.
Es común verlos en milpas, campos y jardines. En este periodo pueden alcanzar niveles de plaga agrícola. También es la época en que se recolectan para consumo humano.
Los chapulines son parte de la identidad de Morelos: plaga para el campo, pero también alimento ancestral y símbolo cultural. Su presencia en temporada de lluvias nos recuerda la estrecha relación entre naturaleza y tradición.
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