La celebración principal será el miércoles 1 de julio de 2026, día en que se honra al Señor de Chalma con misas, procesiones y actos de devoción que transforman al pueblo en un centro de fe y tradición.
El baile en Chalma es una ofrenda de gratitud. Desde la época colonial, los peregrinos que recibían un milagro acudían al santuario y bailaban como muestra de alegría y cumplimiento de su promesa. De ahí nació la expresión popular: ‘Ni yendo a bailar a Chalma’, usada para referirse a lo imposible, porque se creía que hasta los casos más difíciles podían resolverse con fe y devoción.
El baile no es solo tradición religiosa, también es símbolo de identidad mexicana. En Chalma, la música, las danzas y la fe se mezclan en una celebración que une generaciones.