La temporada de estiaje ya comenzó formalmente en Morelos y, con ella, el incremento en el riesgo de incendios forestales, escasez de agua y afectaciones ambientales. Este periodo, que se intensifica entre marzo y mayo, se caracteriza por altas temperaturas, baja humedad y escasa precipitación.
Es por ello que, respetar las restricciones impuestas por autoridades municipales y estatales no es solo una recomendación, sino una medida para evitar emergencias que pongan en riesgo a la población y al entorno natural.
¿Por qué aumenta el riesgo durante el estiaje en Morelos?
Durante el estiaje, la vegetación se encuentra seca y altamente inflamable. Una colilla de cigarro, una quema agrícola mal controlada o una fogata encendida en zonas naturales pueden desencadenar incendios de gran magnitud.
Incluso, municipios como Tepoztlán han restringido el acceso a cerros y zonas boscosas para reducir la posibilidad de siniestros. En años recientes, incendios forestales han afectado miles de hectáreas en la entidad, obligando a movilizaciones de brigadistas, bomberos y voluntarios.
Además, las altas temperaturas incrementan la demanda de agua, lo que puede generar presión en el suministro, especialmente en colonias con servicio irregular.
¿Qué restricciones deben respetarse en esta temporada?
Entre las principales medidas se encuentran:
- Evitar quemas de basura o pastizales
- No encender fogatas en áreas naturales
- No arrojar colillas de cigarro en caminos o zonas forestales
- Respetar cierres temporales de cerros y áreas protegidas
- Reportar de inmediato cualquier conato de incendio al 911
Es importante tener en mente que en esta temporada de estiaje, una acción irresponsable puede convertirse en una emergencia mayor en cuestión de minutos.
Incendio sin control arrasa el sur de este estado
