La selva baja caducifolia (SBC) es el tipo de vegetación tropical con mayor distribución en México. En el estado de Morelos, la mayor superficie de este ecosistema se localiza en la Reserva de la Biosfera Sierra de Huautla, una de las áreas naturales protegidas más importantes del centro del país, ubicada al sur del estado y que abarca los municipios de Amacuzac, Puente de Ixtla, Jojutla, Tlaquiltenango y Tepalcingo.
Este ecosistema se extiende hacia el centro del país a través de la Cuenca del Río Balsas y llega hasta el estado de Chiapas. Además, existen relictos en la península de Baja California, el Golfo de México y la península de Yucatán. En conjunto, la selva baja caducifolia ocupa aproximadamente 226,898 km², lo que representa 11.7 % del territorio nacional.
La riqueza natural que alberga esta área protegida refleja la gran importancia social, cultural y ambiental de su biodiversidad para las comunidades morelenses y las autoridades. Por ello, su conservación es un tema prioritario. Esta no debe basarse únicamente en criterios biológicos para diseñar estrategias de protección, sino que también debe integrar las necesidades, intereses y formas de vida de las comunidades campesinas que habitan la región.
Una de sus características principales es que pierde la mayor parte de su follaje durante la época de estiaje y reverdece en los meses de lluvia, creando paisajes contrastantes a lo largo del año. Además, alberga una gran diversidad de fauna, entre la que destacan cerca de 40 especies de murciélagos en Morelos, reptiles como la boa sigma y la iguana, mamíferos como el pecarí de collar y el tlacuache, así como una amplia variedad de insectos y mariposas.