Durante esos días se registra un día de asueto, es decir, una suspensión temporal de actividades laborales y escolares establecida por ley. En México, el 2 de febrero se celebra el Día de la Candelaria, mientras que el 5 de febrero se conmemora el Día de la Constitución Mexicana. Por disposición oficial, el descanso correspondiente al 5 de febrero se recorre al día 2, dando origen al llamado “mega puente”.
Así que no, el descanso no se debe únicamente a los tamales y al atole. El verdadero motivo es la conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, firmada en 1917 por Venustiano Carranza, el documento que sigue marcando el rumbo legal del país. Tradición, sí… pero también historia.