Uno de los clásicos de Alpuyeca es disfrutar un coco recién partido. Los vendedores locales lo preparan con limón, sal y chile en polvo, o bien en su versión dulce con azúcar. Una experiencia refrescante que conecta con la esencia tropical del lugar.
Las nieves de Alpuyeca son famosas por sus sabores tradicionales: limón, guanábana, mango y hasta pétalos de rosa. Un postre que se disfruta mejor en la plaza principal, rodeado del ambiente comunitario.
Las compuertas de Tlaltizapán: agua que da vida y refresca a locales y turistas