Cada año, entre junio y julio, estas hormigas aladas salen de sus nidos tras las primeras precipitaciones. Su aparición marca el inicio de la temporada de lluvias y se convierte en un evento esperado por comunidades locales.
Las hormigas de San Juan son consideradas un manjar. Se preparan tostadas, salsas y platillos típicos que resaltan su sabor único. Para muchos, son un verdadero superalimento ancestral.
Más allá de la gastronomía, estas hormigas representan abundancia y renovación. Su llegada es vista como un augurio positivo para las cosechas y la vida comunitaria.
¿Hormigas voladoras como manjar gourmet? ¡Sí, hablamos de las chicatanas!