Los tlacuaches son animales endémicos de Cuernavaca, Morelos, que suelen merodear durante la noche en patios, jardines y zonas habitacionales, formando parte de la fauna urbana del estado. Su nombre proviene del náhuatl tlacuatzin (tla, fuego; cua, mordisquear o comer; y tzin, pequeño), cuyo significado es “el pequeño que come fuego”.
Estos animales silvestres se alimentan principalmente de frutas, insectos y restos de comida mal colocados en la basura doméstica. Aunque muchas personas los confunden con ratas, es importante aclarar que los tlacuaches no son roedores y no deben ser envenenados ni agredidos, ya que son aliados del equilibrio ambiental en zonas urbanas.
Como mecanismo de defensa, los tlacuaches fingen estar muertos, una conducta natural que les permite protegerse de posibles amenazas. No representan un peligro para las personas. Si un tlacuache entra a tu casa, no lo asustes ni le hagas daño; puedes sacarlo con cuidado sujetándolo de la cola o comunicarte con Protección Civil en Morelos, quienes cuentan con el personal capacitado para su manejo. En caso de que el animal esté herido o enfermo, también es fundamental contactar a esta dependencia.
Si observas una cría de tlacuache, no la recojas ni la resguardes, ya que su madre suele encontrarse cerca. La temporada de tlacuaches en Morelos y en gran parte de México se registra durante la primavera y principios del verano, aproximadamente de marzo a junio, periodo en el que su presencia es más frecuente.